Producto básico con engaños

Está en los supermercados, grandes y pequeños, en todo tipo de tiendas, cos aspecto, tamaño y texturas diferentes. Todos se apuntan al mercado del pan y es que la normativa que lo regula (de 1984), no protege suficientemente éste producto básico y elemental de nuestra dieta mediterránea que se encuentra en el hogar y consumimos a diario. Pero ¿és sano y nutritivo todo el pan que nos venden?.

“El pan es pan y ya está”, hemos escuchado ésta frase en multitud de ocasiones. Nos lo ofrecen crujiente, recién orneado, calentito y con un olor que es imposible pensar que es de poca calidad. No nos interesamos en su materia prima, ya que confiamos. Hay que saber lo que compramos para poder elegir.

El pan integral.

Es el que aporta más beneficios a nuestra salud, ya que respeta la composición nutricional de los ingredientes del cereal.

Alto contenido en fibra, por lo que ayuda al estreñimiento, equilibra la ingesta de alimentos, bajo índice glucémico y escasa glucosa con lo que reduce la demanda de insulina y sacia el apetito.

En el pan blanco, se prescinde , aparte del alto contenido en fibra, de gran cantidad de vitaminas (B1, B2, ácido pantoténico, B6, niacina, folatos, biotina, carotenos y vitamina E) algunos minerales (calcio, hierro, magnesio y zinc) y sustancias fitoquímicas.

No nos podemos confiar en su aspecto o color ya que en la actual normativa no obliga a especificar el porcentaje de harina integral, con que lleve un mínimo, ya pueden denominarlo como “Integral”. Pasa en la mayoría de los establecimientos, incluso le suben un poco el precio para hacernos creer que es de mejor calidad.

La nueva normativa bajo un Real Decreto (en revisión por la Comisión Europea), que se espera entre en vigor pronto, pretende clasificar cláramente los distintos tipos de pan. Con ello, se aspira a dar más información al ciudadano en su compra.

Nueva normativa.

Se quiere garantizar que el pan integral, esté elaborado con harinas únicamente integrales y especificar de qué cereales en los casos en que no sea trigo.

Los que no estén hechos solo con harinas integrales, mostrará porcentajes y tipos de cereal si no es el trigo.

La alternativa al engaño.

Como alternativa tenemos la opción de obtener nuestro pan en obradores artesanos donde el precio de la mano de obra encarece el producto, suelen ofrecer buena calidad y profesionalidad en su trabajo.

La otra opción, es la de hacernos con una máquina panificadora familiar. Ésta alternativa viene dada con tener que realizar la compra de los productos (muy asequibles y variables en grandes superficies) y la manipulación. No hay nada mejor que el olor a pan recién hecho en tu casa y con los ingredientes que solo tú has querido incorporar. Sano y nutritivo para toda la familia.

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Video

Os dejo unos videos para ser más gráficos.
Gracias a Mejor Revisión por su video.
El siguiente video es de David de Jorge-Robin Food  

No te pierdas a éste gran cocinero y estupendo programa donde aprender a amar la cocina.